En octubre del 2001 se publicó el Diccionario de la lengua española (DRAE), texto en el cual, a diferencia del publicado en 1992, se observan mayores precisiones en cuanto a la información de carácter lexicográfico se refiere. Sin embargo, a pesar de ello, aún se presentan serias fallas en la elaboración de las definiciones, que deberán ser enmendadas en una próxima edición.
El interés al redactar el presente trabajo no es emitir críticas contra la Academia, sino compartir algunas reflexiones en relación con ciertos aspectos lexicográficos que requieren ser discutidos.
Asimismo, en ningún momento se considera que el análisis y el comentario crítico se agota aquí; en tal sentido, cabe insistir en que los comentarios, además de tratarse de opiniones de carácter constructivo, están abocados solamente a los aspectos que más llaman la atención a lexicógrafos y usuarios en general.
Documento Completo