Anchoveta

En el Perú se llama anchoveta a un pececito (Engraulis ringens) de color grisáceo y de unos doce centímetros de largo. La anchoveta se desplaza, en grandes bancos o cardúmenes 1, a lo largo de la costa del Pacífico y siguiendo el curso de la corriente fría de Humboldt. La depredación, por una parte, y la desviación de esa corriente, por otra, han hecho disminuir considerablemente, en los últimos años, esta riqueza pesquera del Perú, que se tenía por la mayor del mundo según informes de la FAO.

Principal alimento de otras especies ictiológicas, la anchoveta era igualmente sustento de diversas aves marinas cuyo estiércol, acumulado en años y hasta en siglos sobre la superficie de las llamadas islas guaneras, constituye todavía el apreciado abono natural llamado guano 2 de isla(s).

La anchoveta fue utilizada directamente como fertilizante en la agricultura precolombina, ya enterrándola en grandes cantidades en los campos de cultivo, ya poniéndola individualmente en contacto con la semilla: unas veces se enrollaba alrededor de ella, uniendo la cabeza con la cola; otras, el pez era enterrado verticalmente con la semilla en la boca.

Por último, la anchoveta es materia prima de una industria que llegó a poner al Perú en el primer lugar mundial en cuanto a volumen total de pesca: la elaboración de la llamada harina de pescado, compuesto orgánico de alto contenido proteínico, muy apreciado para la nutrición animal y en vías de ser aprovechado para la elaboración de alimentos de consumo humano.

Con la intuición certera de que la excepcional riqueza del mar peruano se explica, al menos en parte, por la igualmente excepcional aridez de nuestra costa, debida a la erosión, dice a mediados del siglo XVII el Padre Cobo: "parece quiso Nuestro Señor proveer a los moradores destas provincias marítimas del Perú de remedio contra la esterilidad de sus tierras". Y dice luego:

"Cuando veo tan grande inmensidad de anchovetas en esta mar del Sur, vengo a sentir, que así corno crió Dios la hierba en los campos para pasto de animales terrestres, así también crió las anchovetas en la mar para sustento de los acuátiles; porque todo género de pescado mayor y menor, con otra infinidad de aves marinas, se mantienen déllas; y los pescadores no ponen de ordinario en los anzuelos otra carnada o cebo que de anchovetas, para pescar todo género de peces" 3.

La increíble abundancia del pequeño pez no cesa de asombrar al acucioso cronista, quien relata cómo a veces varan en tierra tan grandes cantidades de anchovetas que "suele quedar un gran camellón déllas a lo largo de la playa". Y dice también:

"Suelen venir por esta costa del Perú tan espesos cardúmenes de anchovetas, que navegando yo de Lima a Trujillo el año de 1627, nos cercó el navío uno tan grande, que parecía una mancha negra el agua, y por estar a la sazón en calma, las cogía la gente del navío a canastos, con no más trabajo que meter los canastos de canto en la mar y sacarlos llenos de anchovetas. En esta ciudad de Lima y en su comarca se gasta todo el año una gran cantidad de anchovetas frescas, y se tiene por pescado regalado y de muy buen sabor; fuera de que es gran socorro para la gente pobre, porque con un real de anchovetas cena toda la gente de una casa, aunque sean diez o doce personas" 4.

Anchaveta es un derivado de anchova: el sufijo -eta (forma femenina del morfema de diminutivo ete) tiene importantes funciones como especificador y renominalizador. Anchova 'boquerón en salmuera' se usó en España desde fines del siglo XV hasta los últimos años del XIX; es voz latina (en última instancia, griega) que el castellano tomó del genovés, probablemente a través del catalán 5.

La variante, hoy general, anchoa es resultado del desgaste de la consonante intervocálica, fricativa de tipo muy abierto y articulación poco tensa. El derivado anchoveta ha sufrido en el castellano de la selva peruana un desgaste semejante, pues allá se documenta como predominante la variante anchoeta 6.

De anchoveta se deriva, a su vez, anchovetero, adjetivo referido a diversos aspectos de la pesca o de la industria respectiva. Pero las embarcaciones anchoveteras se llaman más frecuentemente bolicheras (en uso sustantivo) porque en ellas se emplea un tipo especial de red, el boliche.

Como la anchoveta no es en el Perú un pez apreciado para el consumo humano a pesar de haberlo sido en otra época, como lo atestigua el padre Cobo se explica el dicho peruano anchoveta no es pescado después que te la has tragado, el cual se enrostra a quien desprecia una cosa o a una persona después de haberse servido de ella, y muy especialmente a quien abandona a una mujer después de una aventura amorosa.

1Véase cardumen
2 Del quechua wanu 'estiércol, abono'.
3Véase Cobo, Historia del Nuevo Mundo, edición BAE, Madrid 1964, 2 vols.; I, págs. 299300. Una anterior documentación de anchoveta ha sido señalada por José Luis Rivarola en la Relación de Pedro Pizarro (ms. de 1571). Véase “Para la historia de los americanismos léxicos. A propósito de una nueva versión de la Relación de Pedro Pizarro”. En Filología, Año XX, 1, Buenos Aires 1985 (pág. 79).
4Ob. cit. pág. 299 b. Anchovetas subrayado en el texto.
5 Véase Corominas, Diccionario crítico etimológico, s.v. anchoa
6 Otro nombre en la misma región es sapa-mama. Tovar da sapo-mama o sapu-mama (Vocabulario del Oriente peruano, Lima 1966, s.v.).

"En el Perú se llama anchoveta a un pececito (Engraulis ringens) de color grisáceo y de unos doce centímetros de largo"

Fuente: 
Diccionario de Peruanismos, Martha Hildebrandt