Atingencia es hoy en el Perú sinónimo de observación, acotación, especialmente en el lenguaje de sesiones y discusiones de grupo: "desearía hacer una atingencia al proyecto presentado", "se tendrá en cuenta su atingencia", etc. A veces se percibe cierto matiz negativo de 'objeción': "con tantas atingencias no llegaremos a ningún acuerdo" 1.
La edición de "El Comercio" de Lima correspondiente al 17 de octubre de 1867 nos proporciona una valiosa información sobre la Época y la fuente de difusión de este uso peruano. Bajo el título La moda y el charlatanismo se lee:
"Hemos observado en estos días que la pedantería campea en el santuario de las leyes. En el Congreso un honorable pronunció la palabra atingencia y no hubo un solo padre conscripto que no se sintiese atingido y no reclamase a cada paso de las atingencias de sus compañeros".
La palabra pasó pronto del uso parlamentario al general, pues en 1883 la incluye ya el Diccionario de peruanismos de Arona:
"Atingencia. Provincialismo culto, usado en el mejor estilo y con el respectivo acompañamiento de afectación en el que lo profiere, que, en ese momento, no se cambiaría por el mismo Cervantes ni aceptaría ninguna otra expresión, alegando que no era tan pura, tan castiza, de tan buen castellano como la presente.
Mientras tanto la tal atingencia no se encuentra en ningún diccionario de la lengua" 2.
La verdad es que nunca se ha usado en España. Atingencia, conforme a su apariencia de cultismo, viene del latín attingere 'tocar, concernir, atañer'. Así lo suponía Arona, pero su propia suposición le hacía preguntarse:
"øpodrá cabemos en la cabeza que nuestro pueblo [...] sea capaz de un salto atrás, de remontarse al latín y formar un derivado culto, como en acápite, haciendo caso omiso del castellano que es nuestro órgano de comunicación con esa lengua muerta?" 3
Pero ya sabemos que atingencia y acápite, como caquinos, festinar y fungir (vÉanse), son manifestaciones de una tendencia latinizante americana, vigente desde el virreinato y apoyada en la formación clásica del criollo culto 4.
Arona consigna tambiÉn atingir 'oprimir, tiranizar', especialmente referido a la infancia atingido 5 le evoca la imagen de un niño endeble y macilento y atingirse 'constreñirse, abstenerse, privarse' de algo ("no te atinjas"). Estos usos (otros, semejantes, se documentan en Chile) se han olvidado en Lima; en Arequipa atingir tiene el sentido de 'exigir, demandar imperiosamente' 6 y es corriente el participio atingido. TambiÉn han caído en desuso en Lima otras acepciones de atingencia, tales como las de 'conexión, correlación' (registrada en el Uruguay, la Argentina 7, Chile, Ecuador, Honduras y MÉjico) y 'tino, acierto' 8 e 'incumbencia', señaladas en algunos diccionarios como peruanismos.
La penúltima edición del Diccionario acadÉmico (1984) registra por primera vez atingencia como uso americano con el sentido de 'relación, conexión, correspondencia': tener un asunto atingencia con otro, por ejemplo. Pero el uso peruano aquí tratado se refiere más bien a la expresión, por medio del lenguaje, de esa relación o conexión.
1 VÉase atingencia 'observación, sugerencia' en Segura, Artículos, pág. 45
2 Subrayados del autor. (En el título, por obvia errata, atangenca).
3 Ob. cit. s.v.
4VÉase Hildebrandt, La lengua de Bolívar, pág. 344.
5 En el Mercurio Peruano, II, pág. 291 (año 1791): "los jóvenes que se hallasen atingidos de una pasión amorosa". En El santo de Panchita, comedia escrita por Se-gura con colaboración de Palma: "Ni a misa quiere que salga./ °QuÉ trabajo! Esa no es vida./ Así es que estoy como galga,/ tan flaca y tan atingida". (Acto I, escena V; en Segura, Artículos, pág. 350). VÉase "esta vida atingida y falsa" en Gamarra, Rasgos, pág. 20. El Diccionario acadÉmico registra atingido, da como bolivianismo con el sentido de "que está pasando por un momento particularmente difícil en lo económico".
6 Es muy curioso que un clÉrigo ilustrado, natural de las Islas Canarias, con-sidere (en 1816) atingirse (con el sentido de 'afligirse') como una forma vulgar del castellano de Arequipa. (VÉase Enrique Camón Ordóñez, La lengua en un texto de la Ilustración, Lima 1983, págs. 93, 140,194 y 419).
7 VÉase Sarmiento, Facundo, Buenos Aires 1947, págs. 298-299: "todos los que han tenido parte, noticia o atingencia con el crimen". Herrero Mayor censura el uso de atingir y de atingente 'referente' en la Argentina (Lengua, diccionario y estilo, Bue-nos Aires 1938, pág. 52). TambiÉn critica el uso el purista Ragucci (Palabras enfermas y bárbaras, Buenos Aires 1947, pág. 186).
7 VÉase Ésta en El Periquillo Sarniento del mejicano Lizardi: "Tuve la maldita atingencia de escoger para mis amigos a los peores" (pág. 34).
"Atingencia es hoy en el Perú sinónimo de observación, acotación, especialmente en el lenguaje de sesiones y discusiones de grupo"