En el Perú es corriente el uso del adjetivo alturado por elevado (en sentido metafórico) con las connotaciones de 'digno', 'sereno', 'mesurado'. El término se aplica sobre todo al lenguaje: "debate alturado", "respuesta alturada", "intervención alturada". Ocasionalmente se refiere a sustantivos que no tienen directa relación con el lenguaje: "civismo alturado", "actitud alturada" 1, "defensor i de sus ideas". Se oye también a veces el adverbio alturadamente.
Alturado es una forma de lengua culta, a lo que parece de uso restringido al Perú. Es formación anómala, pues no encaja en el sistema de la morfología castellana.
En efecto, alturado es un derivado de altura más el sufijo -ado. Pero los sustantivos abstractos en -ura, a su vez derivados de adjetivos, no producen normalmente otros adjetivos por adición del sufijo participial -ado. Frescura, flacura, gordura, blancura, blandura, negrura, por ejemplo, no han producido adjetivos como *frescurado, *flacurado, *gordurado, * blancurado, * blandurado o *negrurado 2. Tal vez siguiendo la misma tendencia del español del Perú que ha producido una forma como alturado, Vallejo crea el neologismo amargurado, que emplea en el poema IV de Trilce 3.
Seguramente por intuición de la anomalía de estas formas, el intelectual argentino José Gabriel, a quien hace unos cuarenta años llamó la atención nuestro alturado, lo consignó como ejemplo de "verbalización caprichosa" 4, es decir, lo consideró participio adjetivado de un supuesto verbo *alturar (no documentado) semejante a escriturado de escriturar, etc. Pero este es un claro caso de falsa regresión; como en muchos otros, la formación del verbo no ha sido etapa previa para la formación del adjetivo.
1 Véase "alturada mirada" en Serafina Quinteras, Así hablaba Zarapastro, Lima 1951, pág. 76.
2 En los casos de mesurado, dulzurado existen los verbos correspondientes mesurar, dulzurar (éste anticuado).
3 Véase Obra poética completa, pág. 146. Similarmente, Haya de la Torre crea el adjetivo arquitecturado. Véase "mentalidad [...] arquitecturada" en ¿A dónde va Indoamérica?, Santiago de Chile 1935, pág. 211.
4 Artículo titulado “El español en el Perú”; en San Marcos, tomo V, 1948, págs. 133140.
"En el Perú es corriente el uso del adjetivo alturado por elevado (en sentido metafórico) con las connotaciones de 'digno', 'sereno', 'mesurado'."