En La serpiente de oro cuenta Ciro Alegría que un temido puma azul estuvo merodeando por los alrededores del pueblo:
"Las cabras balaron demostrando gran pavor y el Matarrayo ladró temerosamente sin atreverse, pese a que ella [doña Mariana] y la Hormecinda lo ajocharon a ir más allá de la puerta".
En la misma obra, un niño, hijo de una barragana del cura de Calemar, muere después de comer chicharrones que ha pedido a otra barragana del mismo cura:
"Entonces la madre ajocha al cura, dale y dale, y lo convence... Y el cura, en día domingo y después de misa, dice al pueblo que hay que quemar a la bruja a la que ya había hecho apresar por el gobernador".
Por último, el narrador refiere cómo un hato de vacas vadea el Marañón:
"De las que nadaban, solo se distinguía la cabeza y los cuernos a modo de paréntesis sobre la ondulada superficie del río. La mancha se fue angostando hasta hacerse una fila, a la que contemplábamos los vallinos que fuimos a curiosear y los dueños y los repunteros 1 , que ya no insistían en ajochar a las rezagadas" 2 .
En el habla familiar y popular del Perú ajochar puede equivaler a instar, incitar, instigar, azuzar, espolear, aguijonear; apremiar, acosar 3 ; hostigar, perseguir, provocar. Casi no se usa hoy el adjetivo ajochador, que consigna Tovar 4 .
Ajochar resulta de sucesivas alteraciones de huchar, galicismo de montería (del francés hucher) incorporado al castellano en el siglo XVI con los sentidos de 'hacer gritería', 'lanzar a los perros tras la presa azuzándolos con gritos' 5 .
El francés hucher, hoy anticuado y dialectal, se pronunciaba con h aspirada; como el castellano del siglo XVI tenía un fonema análogo, el préstamo lo mantuvo al principio. Luego se perdió en castellano el sonido de la h (conservada como grafía muda). Paralelamente, se formó sobre huchar una variante con sufijo de frecuentativo, huchear, de la que salió otra prefijada ahuchear, la cual, por acción de la tendencia antihiática, recibió posteriormente una b epentética. El resultado final fue abuchear, hoy general en la lengua con el sentido específico de 'censurar colectivamente por medio de gritos o silbidos' 6 .
Pero, por otro lado, la h aspirada de unos cuantos términos conservó su sonido en algunas regiones de España y América 7 . Ese es el origen de la jota de juchar, grafía que reproduce el sonido de la h 8 . Variantes dialectales con cambio de u en o y adición de prefijo (como ajochar) o sustitución de sufijo, son: en Santo Domingo, Honduras, Méjico (Tabasco), Venezuela (Andes) y Aragón, ajuchar; en Colombia, i 9 ; en Andalucía y Extremadura juchear; en Bolivia, jochear.
1 Véase en este volumen punta.
2 Págs. 147, 193 Y 232, respectivamente, de la edición antescitada.
3 Véase este uso de Sofocleto referido al ajedrez: "ajochó con las torres desde el saque" (Sofonetos, Lima 1960, pág. 79).
4 Hacia el gran diccionario de la lengua española, s.v.
5 Véase Corominas, Diccionario crítico etimológico, s.v. huchear.
6 En el Perú se usa poco por predominio de pifiar (véase).
7 Véase en este volumen jalar.
8 Juchar se conserva en Santo Domingo, pero se ha olvidado en la lengua general.
9 También se usa ajochar.
En el habla familiar y popular del Perú ajochar puede equivaler a instar, incitar, instigar, azuzar, espolear, aguijonear; apremiar, acosar 3 ; hostigar, perseguir, provocar