Los diccionarios, vocabularios, repertorios, acompañan a los que trabajan con el lenguaje. Sin embargo, algunas personas, inclusive de prestigio, como Julio Cortázar, piensan que son cementerios de palabras. Tendrían razón si esos textos de palabras fuesen exclusivamente palabras del pasado, es decir, si fuesen diccionarios históricos. Pero con los diccionarios de hoy ocurre exactamente lo contrario: privilegian lo sincrónico, el lenguaje de hoy. Y eso vale para casi todos los diccionarios y vocabularios que circulan en librerías y que encontramos en las bibliotecas.
Un diccionario o un vocabulario es una obra inacabada siempre, en permanente construcción. Los lingüistas recogen los vocablos que habla y escribe una comunidad, los analizan, determinan la extensión de su uso y, por último, los definen. Un lexicógrafo juega su destino en la definición. Lo que diga será determinante para sus lectores y le dará mayor o menor prestigio en la comunidad. María Moliner o Manuel Seco o Luis Fernando Lara son, por ejemplo, en el orbe hispánico, algunos de los más reputados estudiosos que hacen diccionarios.
En el Perú, la labor de los lexicógrafos empezó en 1734 con el trabajo de Diego Villegas y Quevedo Saavedra, quien participó en la elaboración del Diccionario de Autoridades, redactando la letra «M». En el siglo XIX son decisivos los aportes de Ricardo Palma y de Juan de Arona. Entrado el siglo XIX conviene mencionar los trabajos de Martha Hildebrandt, Pedro Benvenutto Murrieta, Miguel Ángel Ugarte Chamorro.
Ahora, a comienzos del siglo XXI, nuevos lexicógrafos emprenden con renovados bríos la tarea de recoger y definir vocablos. La Academia Peruana de la Lengua y la Universidad San Martín de Porres a través de su Facultad de Turismo, Comunicaciones y Psicología, inician ahora la publicación de una serie de trabajos que vinculan la lexicografía con las Comunicaciones y con el interés general. Para eso se ha escogido este vocabulario del léxico peruano de hoy, preparado por la profesora Luisa Portilla y un grupo de estudiantes de lingüística de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, cuyos nombres figuran en los créditos. Las palabras estudiadas han sido escogidas de los diarios populares de Lima, contrastadas y definidas con propiedad siguiendo las normas lexicográficas aceptadas en el mundo hispánico. Hemos tomado la decisión de estimular la proliferación de trabajos lexicológicos y lexicográficos de manera sistemática y progresiva. El tiempo dirá si hemos cumplido con nuestros propósitos.