por Ricardo Silva Santisteban
“Algunos críticos han querido ver a Eguren como un poeta incurso en el modernismo, y, por cierto, que en su poesía pueden encontrarse muchos rezagos de esta corriente, pero es fácil observar que entre la mayoría de los hispanistas existe dificultad, o cuando menos unilateralidad, para explicarse el fenómeno modernista. Si bien es evidente la influencia de la literatura francesa en Darío y en los modernistas, también es evidente que no son, precisamente, los poetas que podemos llamar "modernos" los que más influyen en ellos sino mán bien los de segunda fila que ahora casi no se leen. Se olvida también el linaje parnasiano que gravita en la poesía modernista como peso muerto de la misma, pero que tanta importancia tuvo en Darío en sus seguidores. Es fácil diferenciar a los parnasianos de los simbolistas: en los primeros prima la descripción; en los segundos, la sugestión. Entre el arte denotativo de los primeros y el conotativo de los segundos, se abre un inmenso vacío aunque entre ambos puedan existir muchos puntos de contacto. Sin embargo, la tendencia predominante en la poesía de Eguren es la del simbolismo, declarada, por otra parte, por el propio poeta. Los grandes poetas simbolistas, fuera de sus acusadas tendencias, comparten su voluntad de trascender la realidad por medio de una sutil utilización de la impresión de los sentidos, es decir de unir lo espiritual con el misterio de la materia. Así la estéticd de Eguren tiene muchos e importantes puntos de unión con la que trasunta la obra de los grandes maestros del simbolismo: Arthur Rimbaud y Stéphan Mallarmé sin que con ello quiera decir que Eguren los leyera.”