por Edgardo Rivera Martínez
1) Introducción
Debo expresar, en primer término, mi agradecimiento a la Academia Peruana de la Lengua por incorporarme como uno de sus miembros, distinción cuyo gran significado y trascendencia no necesitan ser enfatizados. Mi gratitud, asimismo, a quienes tuvieron la generosidad de proponerme formalmente, los Dres. Jorge Puccinelli y Washington Delgado, y a quien tuvo la misma idea, en oportunidad anterior, el Dr. Estuardo Núñez. Y mi reconocimiento a todos cuantos me acompañan en esta noche.