La estética del idioma en la obra de Juan Rios

 

 

No estoy buscando a Juan Ríos entre las afinaciones de los violines de otoño a pesar de que los árboles genealógico poéticos dan flores y frutos raros y en sus ramas hacen nido y cantan increíbles ruiseñores. Pero pecaría de grave omisión si no pensara en el combatiente de la sierra del Guadarrama, par insigne de César Vallejo en su desesperada invocación final a los niños de Españap porque los dos padecen el mismo duelo y ambos han dejado un clavel sobre el pecho de García Lorca, primera víctim de la hecatombe insensata y cruel. Me detengo en ese "Canto 4" de Universo transfigurado en el que declara Juan Ríos "Moriría la muerte si la innominada presencia taciturna, | el derramado resplandor de la tristeza, la pálida mirada de la ausencia, | la diseminada esperanza entre las dos orillas del recuerdo, | floreciesen de pronto, germinasen incalculables, respondiesen ..." y con modulaciones de Manrique exclamaría "Que lloren sobre las yertas | extensiones renegridas | de la guerra, | las humildes hojas muertas | y las lluvias ateridas | de la Tierra!"

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Discurso de Incorporación a la Academia Peruana de la Lengua718.08 KB
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